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 Metal Gear Solid Guía...

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MensajeTema: Metal Gear Solid Guía...   Vie Oct 29, 2010 10:22 pm

GUÍA METAL GEAR SOLID

FASE 1 - LA AVENTURA

Las instalaciones para la destrucción de armas nucleares situadas en la isla Shadow Moses, en Alaska, han caído en manos de las Next Generation Special Forces, grupo terrorista formado por antiguos miembros de Fox-Hound. Bajo la amenaza de lanzar en 24 horas un ataque nuclear contra EE.UU., demandan los restos de Big Boss, su antiguo comandante. Para neutralizarlos, el Gobierno ha reclutado los servicios de Solid Snake, antiguo componente de Fox-Hound.

Las heladas aguas del mar de Bering, Alaska, fueron las únicas compañeras de Solid Snake en el corto trayecto a bordo del submarino monoplaza SDV. Tras desprenderse de él, ascendió buceando por el túnel subterráneo hasta respirar aire fresco. Durante una fugaz fracción de segundo, pudo ver el rostro del jefe de los traidores, aquél al que los informes del coronel Campbell se referían como Liquid Snake. Mientras se quitaba las aletas, tuvo lugar su primera comunicación con el cuartel general, vía Codec. Campbell pidió una evaluación inicial de la situación, para acto seguido dar su número de banda de Codec (140.85), con la intención de establecer los futuros contactos. Rota la comunicación, Snake dio comienzo a la misión. Reconocer el terreno era primordial. Dos guardias, en constante vigilancia, y una única salida: un ascensor situado en la pared norte. El escenario ideal para practicar sus habilidades en combate, algo oxidadas después de años de retiro en Alaska. Lo primero era la eliminación de los guardias, mediante una aproximación sigilosa por la espalda, y una posterior rotura de cuello. Algo lento al principio, los guardias detectaron su presencia en las primeras ocasiones, tanto por mostrarse ante su campo visual como por hacer ruido al pisar los innumerables charcos del lugar. En cualquier caso Snake pudo escapar saltando al agua cada vez que los guardias dieron la alarma. Aprovechó para encontrar, sumergida, la primera de las raciones que tanta falta le harían en el futuro. Con ellas sería posible recuperar parte de las energías perdidas con los disparos de los guardias. Con los soldados fuera de juego, encontró otras dos raciones en la superficie: una en la parte sureste, y otra algo más arriba, oculta tras una grúa de carga. A los pocos instantes de llegar al hueco del ascensor, éste inició su descenso, con un nuevo soldado de vigilancia en su interior. Tras liquidarlo, Snake embarcó en el ascensor, se desembarazó del traje de neopreno y se preparó para alcanzar la superficie. Su aventura había comenzado.

Con la gélida noche de Alaska azotándole el rostro, Solid Snake retomó la comunicación con el cuartel general vía Codec. Además del coronel, pudo hablar con la doctora Naomi Hunter (también en la frecuencia 140.85), la persona encargada horas antes de inyectarle las drogas y medicamentos necesarios para soportar el clima polar.

Snake llegó a la superficie justo a tiempo para ver despegar a Liquid Snake a bordo de un Hind-D, un helicóptero soviético de combate. ¿Acaso tendrían los rusos algo que ver en todo aquello?.

Con las comunicaciones aún abiertas, pudo distinguir por primera vez en el Codec la voz de Mei Ling, la agente de controlar el buen funcionamiento del radar y de memorizar su situación en la "Memory Card". Con solo contactar con ella en la frecuencia 140.96 podría grabar la partida en cualquier momento.

De vuelta a la cruda realidad, los prismáticos le sirvieron para hacer una valoración de las instalaciones y de los guardias que las custodiaban. Dos concretamente (uno a la izquierda, dormitante, y otro a la derecha bastante más activo). Un tercero se encargaba de vigilar en el piso superior. Había un camión aparcado delante de la puerta principal, un almacén a la izquierda y dos posibles entradas en forma de conductos de ventilación. Uno abajo, tras las piernas del guardia dormilón, y otro en la planta superior.

Snake consideró que su primer objetivo era investigar el contenido del almacén de la izquierda. Sorteó los focos del helipuerto recogiendo de paso las Chaff Granade depositadas allí, tras lo cual encaminó sus pasos hacia el almacén. Allí tuvo su primera experiencia con una de las innumerables cámaras de vigilancia. Con algo de pericia y escapando de su ángulo visual (apreciable gracias al radar), pudo obtener sus primeras Stun Granades, capaces de dejar sin sentido a cualquier guardia durante unos segundos. Con ellas en el bolsillo, decidió que era hora de eliminar al guardia del sector. Este, el más activo de la planta baja. Para ello, marcó a propósito sus huellas en la nieve para que fueran vistas y seguidas por el soldado, y de esa forma que éste descuidase su espalda. Cerca de allí obtuvo una ración. Con el cuello del guardia roto, no había impedimento alguno en alcanzar el interior del camión, donde esperaba una flamante Socom. Aunque por lo escandaloso de sus disparos, decidió guardarla para más tarde. Ahora Solid Snake tenía ante sí la primera gran duda: ¿Qué ruta de entrada tomar?, ¿la de abajo, arriesgándose a despertar de su sueño al guardia y ser detectado por la cámara de vigilancia, o la de arriba, algo más tranquila una vez muerto el soldado que la protegía?

OPCION A (LA ENTRADA INFERIOR): Una Chaff Granade sirvió para hacer invisible su presencia ante la cámara de vigilancia, tras lo cual se introdujo en el túnel de respiración. Dentro tropezó con unas huéspedes inesperadas: las ratas. En ese preciso instante, Master Miller, antiguo maestro en tácticas de supervivencia de Solid Snake, se puso en contacto con él vía Codec (su frecuencia era 141.80) para indicarle que siguiera a las ratas. Ellas le conducirían por el laberinto hacia la salida (también encontró una ración). Acabó por llegar a lo que parecía un hangar para tanques...
OPCION B (LA ENTRADA SUPERIOR): Dado que el conducto de ventilación de arriba parecia menos vigilado, Snake ascendió a la planta superior eludiendo la cámara de vigilancia y matando al guardia. Al fondo encontró una caja de munición para Socom, tras lo cual se aventuró en el conducto. Dentro no había señal alguna de vida, salvo la visión de los soldados a través de las incontables rejillas de ventilación. A través de una de ellas pudo asistir al diálogo entre dos guardias sobre un misterioso intruso (alguien parecía habérsele adelantado) y la nueva ubicación del jefe de DARPA, su primer objetivo. Encontró una nueva ración y la salida del conducto, en forma de escalerilla. Había llegado hasta la planta superior de un hangar de tanques...

FASE 2 - EL HANGAR


Nada más acceder al hangar de tanques, Campbell le comunicó la existencia de un ascensor situado en la planta baja. La superior, vigilada por dos cámaras de vigilancia (a Este y Oeste) ocultaba una caja de granadas Chaff y el acceso a diversas salas. Una de ellas llevaba marcada la cifra 2 y por el momento era inaccesible. Otra estaba abierta, pero vigilada férreamente por una cámara, de donde Snake pudo sustraer las gafas termales, imprescindibles para la misión. En la parte Oeste se ocultaba otra puerta también cerrada, con la cifra 1 impresa en ella. La planta baja estaba ocupada por dos tanques y sendos soldados. Al primer intento de degüello fue descubierto, viéndose obligado a reptar y ocultarse bajo los tanques para no ser detectado. En la misma planta inferior encontró otra caja de munición para la Socom, una nueva puerta marcada con el 1 y el famoso ascensor.

Snake entró en el ascensor y pulsó el botón B1 para descender una planta. Nada más irrumpir en el piso detectó una extraña presencia en su radar, en forma de pequeñas esferas verdes. Con sólo pegar la espalda a la pared de la derecha, pudo descubrir con sus propios ojos el paradero del jefe de DARPA. Dado que la puerta de acceso a las celdas requería el uso de una llave de nivel 1, no hubo otra opción que ascender por una escalerilla hacia un nuevo conducto de ventilación (en uno situado a ras de suelo, protegido con una rejilla, pudo echar el guante a una nueva ración).

Dentro del conducto de ventilación, tomó la primera ruta a la izquierda que se le presentó donde, a través de una rejilla, pudo ver a un guardia vaciando sus intestinos. Un poco más allá otra rejilla ofrecía una visión aérea de lo que parecía un despacho vacío, y al fondo del todo le esperaba una oportuna carga de munición para Socom. Reptó sobre sus propios pasos con intención de investigar lo que quedaba del conducto de ventilación, sin sospechar que le restaban los dos mejores descubrimientos. Para abrir boca, pudo divisar lo que parecía una joven extremadamente atlética realizando una serie de abdominales sobre su catre...

(Nada más observar a Meryl a través de la rejilla de ventilación, regresa sobre tus pasos hasta el exterior y vuelve a entrar en el conducto. Con ello verás a Meryl haciendo flexiones con un solo brazo. Repite el proceso. Sal, entra de nuevo, mira por la rejilla y... la verás ejecutando estiramientos con una pierna contra la pared. Y una vez más. Sal, entra, mira y... ¡Cielo Santo! ¡Meryl en bragas haciendo más abdominales!. Si vuelves a salir y entrar otras dos veces ojearás a Meryl aún en ropa interior en sendas rondas de flexiones y estiramientos).

Un poco más allá del túnel se podía ver la luz filtrándose a través de otra rejilla de ventilación. Snake llegó hasta ella y... allí estaba la celda de Donald Anderson, el jefe de DARPA. El pobre hombre se pegó un susto de muerte ante la inesperada irrupción de Solid Snake en su celda. Tras mantener una conversación bastante reveladora, y en tanto eran espiados por Meryl a través de la pared Anderson cedió a Snake su llave de nivel 1. Instantes después para sorpresa de Solid, comenzaría a experimentar todos los síntomas de un ataque al corazón. Poco pudo hacer Snake por salvar su vida...

Sin digerir todavía lo que acababa de suceder ante sus narices, Solid Snake contactó con el cuartel general vía Codec, para después inspeccionar el cadáver sin ningún éxito. Al menos encontró una ración bajo el catre de Anderson. Mientras tanto, al otro lado de la pared, podía oírse el fragor de una pelea. De repente, la puerta de la celda se abrió inesperadamente. Fuera, apuntándole le esperaba un guardia, de voz algo atiplada, y que parecía estar bastante verde e inseguro (a raíz de lo que temblaba). A toda velocidad, Solid Snake desenfundó la Socom delante de sus narices... justo en el momento en que tres nuevos guardias irrumpían en la sala. Inexplicablemente, el guardia modoso parecía estar de su lado, y juntos fueron eliminando una tras otra las oleadas de soldados que iban surgiendo. Las municiones y raciones dejadas por algunos al morir le fueron de bastante utilidad, aunque nunca estuvo más cerca de morir que cuando lanzaron a sus pies tres granadas. Por suerte, se pegó hacia la puerta por donde salían los soldados, y no sufrió daño alguno.

(Si accedes a la celda de Anderson sin haber obtenido antes la Socom del camión podrás acceder a una nueva secuencia, en la que Solid sujeta con las manos el cañón del rifle de asalto del soldado. Luego, en el momento de combatir contra los guardias, una caja con una Socom dentro aparecerá por arte de magia).

Antes de poder agradecerle su intervención, Snake vio cómo el soldado modoso desaparecía de su vista y ponía pies en polvorosa hacia el ascensor. Le fue imposible alcanzarle ya que la extraña visión de un ser calvo, tocado con una mascara antigás y levitando como Santa Teresa, le cortó el paso. Tras desaparecer semejante fenómeno, y con el terreno algo más tranquilo, Snake se relajó un poco para investigar el resto de la planta con ayuda de su flamante llave de nivel l. Aparte de un soldado en pelota picada, pudo encontrar sendos cargadores para Socom, cerca del ordenador y dentro del W.C. Ante la posibilidad de entrar en la otra puerta de la planta, marcada con el numero 6, Snake se embarcó en el ascensor con el objetivo de visitar la planta de abajo.

FASE 3 - SALAS OCULTAS

El lugar parecía bastante tranquilo, salvo por las traicioneras trampas dispuestas en algunas porciones de suelo, y Snake decidió probar suerte en alguna de las seis celdas de almacenaje de armas, concretamente en aquellas con la cifra 1 impresa en la puerta. En una ya abierta encontró dos cajas de munición para Socom, mientras que en la situada a la izquierda obtuvo dos sets de cuatro granadas cada uno. Del interior de la de arriba pudo obtener cuatro cargas de explosivo C-4. Solid las utilizó sabiamente en todos aquellos sospechosos trozos de pared de aspecto descolorido, que al ser golpeados emitían un sonido hueco. Dos de ellas estaban situadas a los lados del ascensor y otra en la parte Suroeste. Tras las dos primeras encontró sendas salas secretas, donde encontró más C-4, munición para Socom, y granadas Chaffy Stun. La de abajo escondía algo más interesante. Una vez destruida con ayuda del C-4, la pared dio paso a un nuevo pasillo y otra pared descolorida. Detrás de él se ocultaba un nuevo pasillo secreto, con dos paredes sospechosas. Snake voló la situada en la pared Norte, encontrando tras ella mucho más de lo esperado.

Allí, maniatado contra una columna por cientos de finos hilos de sedal, se encontraba el otro objetivo de su misión: Kenneth Baker, presidente de ArmsTech. Antes de que pudiera auxiliar al propio viejo, una lluvia de balas se abatió sobre Snake, que milagrosamente pudo esquivar los proyectiles gracias a su agilidad. Los disparos procedían del arma de un peculiar sujeto que acababa de salir entre las sombras y que se presentó como Revolver Ocelot. Tras informar a Snake que los alrededores del anciano Baker estaban minados de C-4 y conectados por esa jungla de sedal, Ocelot dio formalmente comienzo al duelo.

En este particular duelo, Snake contó con una importante ventaja, el arma de Ocelot sólo podía albergar seis balas en el tambor, por lo que tendría una oportunidad de acertarle en el preciso momento en que éste recargaba su arma. Revolver Ocelot tampoco era tonto, y aprovechó las paredes de la sala para hacer rebotar sus disparos y acertar en el cuerpo de Snake. Dado que era poco recomendable el uso de granadas o C-4 debido a la proximidad de la trampa explosiva que aprisionaba a Baker, Solid se centró únicamente en el uso de Socom. Al margen de la táctica de disparar a Ocelot en aquellos momentos en que éste iniciara la recarga del arma, la posibilidad de acertarle en diagonal, a través del mar de hilos que componían la trampa de Baker también se mostró muy efectiva (siempre y cuando no diera en el abuelo). En ambos casos, Revolver Ocelot no fue rival para Solid y su Socom.

En el fragor de la batalla, una sombra hizo su aparición inesperadamente para amputar la mano de Revolver y liberar a Baker de su cautiverio. Protegido hasta ese momento por un camuflaje óptico, el cyborg con aspecto de ninja (aquél al que se referían aquellos soldados que Solid pudo ver a través de la rejilla de ventilación) se mostró en toda su aterradora apariencia. Antes de que las cosas se le pintaran aun más feas, Revolver Ocelot huyó del escenario de la pelea, seguido del misterioso personaje.

Comenzó entonces un interesante diálogo entre Solid Snake y el agonizante viejo, en el que se desvelaron muchas de las claves de la misión, incluida la identidad de aquella misteriosa chica que habitaba la celda contigua a la de Anderson. Tras desvelar importantes secretos sobre Metal Gear y el contrabando de materia nuclear tras la escisión del bloque soviético, Baker cedió a Snake su llave de nivel 2 y un disco óptico con información vital, para acto seguido expirar. ¿Alguien se estaba encargando de liquidar a todos los rehenes?

Snake regresó a la estancia de las celdas con armamento por donde había venido, no sin antes probar el C-4 con la sospechosa pared de la izquierda, Detrás de ella se ocultaba un pasillo algo angosto custodiado por dos cámaras con ametralladoras, Demasiada vigilancia para tan poca cosa... sólo dos puertas, y por ahora inaccesibles, ya que indicaban las cifras 4 y 6.Ya volvería más tarde, cuando tuviera acceso. Para su desgracia, la zona de los contenedores de armas, antes vacía, estaba ahora custodiada por unos cuantos guardias, dos concretamente. Escapando fácilmente a su campo de visión, Snake se introdujo en la celda situada al Sureste, aquella marcada con la cifra 2, gracias a la llave de Baker. De ella, y tras descubrir los sensores láser con ayuda del humo de sus cigarrillos, extrajo el rifle de asalto FAMAS y dos cajas de munición. Era el momento de retornar al ascensor, hacia el hangar de los tanques.

Lo primero era acceder a la puerta marcada con el 2 de la planta baja. Tras liquidar a un soldado completamente empanado, Snake obtuvo el silenciador para la Socom, que una vez equipado junto al arma, le permitiría disparar en completo silencio. Mediante el silenciador fue fácil eliminar al soldado de la planta baja y al recién llegado del piso superior. Superada la escalera y la cámara de vigilancia que la custodiaba, Snake encontró tras la primera puerta marcada con el 1 un set de granadas Chaff y lo que era más importante, una caja plegable marcada con la letra A. Al otro lado de la planta superior, en la puerta impresa con la cifra 2, se ocultaba el detector de minas y una ración. Al salir de nuevo hacia el Hangar, Snake cayó en la cuenta de que faltaba uno de los dos tanques, lo que le hizo sospechar que existía otra salida de allí que todavía no conocía. La búsqueda le llevó hasta una gran puerta marcada con el número 5, que intentó volar con C-4 sin ningún éxito. Una comunicación con Campbell vía Codec arrojó toda la luz sobre la búsqueda: debía contactar con Meryl a través del Codec, en la frecuencia 140.15. La conversación no tuvo desperdicio. Descubrió que Meryl Silverburgh, la sobrina de Campbell, era quien le había liberado de la celda donde murió Anderson, y sería quien le abriera el camino hacia el exterior del hangar. Meryl también informó a Snake de la existencia de un tal doctor Emmerich, el único capaz de desactivar Metal Gear. Unos segundos después de cortar la comunicación, la gran puerta se abrió, mostrando un ancho y largo pasillo... pero sospechosamente tranquilo. Snake estaba bastante escarmentado con lo sucedido en las celdas de armamento de la planta inferior, y ante la visión de lo que podían ser unos detectores láser encendió un cigarrillo. Con ayuda del humo se dispuso a atravesar un mar de láseres. Debería tener las máximas precauciones, ya que de ser detectado, aquella estancia se llenaría por completo de gas venenoso, proporcionándole una muerte segura. Al final de la estancia encontró la salida, marcada con la cifra 2. Por fin, el exterior...

FASE 4 - EL EXTERIOR

Como si de un novato se tratase, Snake cruzó desenfadadamente el campo nevado que tenia ante sus pies... hasta que activó una mina y salió literalmente volando por los aires. Algo aturdido todavía y con la energía bajo mínimos, Snake maldijo para si su estupidez y activó el detector de minas. En el radar pudo ver que estaba sobre un verdadero campo de minas. Con ayuda de las gafas de visión termal, Solid se arrastró por el terreno hasta ir desactivando las minas una por una, guardándoselas para futuros usos. Una llamada del Codec interrumpió la recogida, en la que una voz de rostro anónimo le advirtió de la existencia de las minas (a buenas horas). Se hacia llamar Garganta Profunda (como el confidente del escándalo Watergate). Snake no tuvo mucho tiempo para asimilar la conversación con el misterioso personaje...

Por la puerta de enfrente hizo su aparición nada menos que un tanque M1 Abrams, pilotado por uno de los secuaces de Liquid Snake llamado Vulcan Raven. Solid Snake había sido entrenado para acabar con cualquier hombre, pero contra un tanque...

Tras recibir un serio castigo en forma de obuses, y viendo la imposibilidad de llegar hasta el carro de combate, Solid decidió probar suerte con las granadas Chaff. De acuerdo con las informaciones del cuartel general, éstas eran capaces de inutilizar cualquier mecanismo electrónico durante unos segundos, como cámaras de vigilancia. Resultaron muy efectivas con el sistema de orientación del cañón, permitiéndole acercarse al tanque sin peligro de recibir más impactos de obús. Contra lo que no tuvo defensa alguna era con la ametralladora de la torreta, obligándole a efectuar no pocos cambios de dirección para evitar las ráfagas. Con especial cuidado de no caer bajo el peso de las orugas del tanque, Snake fue deslizando una granada tras otra hasta el interior de la escotilla, hasta fulminar a los dos soldados del interior. El tanque estaba fuera de combate.

Lo que Solid no sospechaba es que, tras extraer la llave de nivel 3 del cadáver de uno de los soldados, en el interior del tanque quedara un superviviente: el esquimal Vulcan Raven, que rodeado de sus amados cuervos, juró venganza...

Tras descender por la rampa de entrada (en cuya parte superior se ocultaba una ración) y reptar bajo la puerta entreabierta, Snake accedió hasta un gran depósito de cabezas nucleares. Una llamada del cuartel general vía Codec le alertó de que no debía hacer uso de arma de fuego alguna, o todo volaría por los aires. Para el caso de requerir más información sobre la fragilidad del material nuclear, Campbell suministró a Snake el número de dial Codec de una experta en armamento llamada Natasha Romanenko (141.52). Sin perder un segundo, Solid Snake contactó con ella, aunque no sirvió de mucho. Investigó la zona (recogiendo de paso diversa munición: granadas Chaff y balas para el rifle FAMAS y el Socom), localizó otro camión y ascendió por la escalera hasta llegar a un nuevo ascensor.

Activó el botón del piso B1. Eso le llevó hasta una planta de aparentes oficinas, con un soldado haciendo "pis" en el retrete de caballero y otro en plena guardia. Liquidado el guardia meón (mediante un somero tiro en la nuca), matar al otro representó algo más de trabajo debido a su continuos movimientos. La estancia estaba repartida entre unos escritorios centrales y cinco despachos diferentes, dispuestos a los dos lados de la sala. En uno de ellos, el único al que tuvo acceso con su llave de nivel 3, Solid encontró un lanzamisiles Nikita y abundante munición para él. Fuera de los despachos obtuvo una caja de balas para la Socom y otra de granadas Stun. Con el zurrón a tope de armamento, regresó sobre sus pasos hacia el ascensor, tomando ahora el camino hacia el piso de abajo (B2). Al atravesar la puerta que tenia ante sí, una nube de gas venenoso inundó la atmósfera del pasillo que, por si esto fuera poco, estaba electrificado. Una concienzuda inspección de las conexiones de la pared y la posterior conversación con Garganta Profunda vía Codec le dio a Snake la solución al problema. Era necesario recurrir al lanzamisiles para destruir el generador que alimentaba el suelo electrificado. Con los pulmones cargados de aire, Solid se introdujo en la neblina tóxica y disparó un misil Nikita. Gracias a la vista en primera persona, pudo guiarlo por control remoto hacia el Este y, tras sortear una jungla de muebles de oficina y cámaras de vigilancia, destruir el generador. Con la trampa del suelo desconectada, pero con el gas todavía envenenando el aire, Snake entró en el primero de los despachos, marcado con un núm. 1 en la puerta, donde se encontró una ración. La siguiente (marcada por el 4) era inaccesible de momento. La tercera, en la que si pudo entrar, estaba protegida por una cámara de vigilancia con ametralladora. Mereció la pena soportar algo de plomo con tal de echar el guante a la valiosa Máscara Antigás allí depositada. Con ella equipada, el nivel de oxigeno perdido dentro de la neblina venenosa se reduciría a la mitad. La zona de oficinas de la izquierda, férreamente vigilada por las cámaras de seguridad, ocultaba una serie de despachos, que Solid decidió investigar. Para sacudirse de encima las cámaras, nada mejor que una granada Chaff y mucha velocidad. Dejando tras de si el marcado con el número 6, el despacho de nivel 3 almacenaba una gran cantidad de explosivo C4. El siguiente, también de nivel de acceso 3, contenía dos cargadores para el lanzamisiles Nikita. Superado un despacho de nivel 4, ya s6lo quedaba por recoger el set de granadas chaff y la ración ubicados en el extremo más alejado de las oficinas, cerca de los restos del generador. Sin ni siquiera coger aire, Solid inició la marcha atrás hasta la puerta del lado Oeste, escoltada por una cámara de vigilancia.


FASE 5 - EL NINJA

Con la llegada salvadora del oxigeno, Solid escuchó un grito desgarrador justo al otro lado de la puerta. Ni sus muchos años de entrenamiento ni la naturaleza de las misiones que había ejecutado con éxito... Nada podía haberlo preparado para experimentar el horror que le esperaba en aquel pasillo. Paredes manchadas de sangre, cadáveres por los suelos, gritos... y por último la visión de un ser invisible trinchando con su espada Chokuto el cuerpo moribundo de un soldado de FoxHound. Era él. El misterioso ninja que liberó a Baker y sesgó la man6 de Revolver Ocelot... ¿A qué era debido tanto ensañamiento, tanta crueldad con el enemigo? Desactivado su camuflaje óptico, el ninja atravesó la puerta del fondo, seguido de Solid Snake. Dentro de lo que parecía una sala de programación, Snake descubrió al ninja delante de un hombrecillo aterrado, que ante la visión de semejante bestia parda no pudo hacer otra cosa que orinarse en los pantalones y ocultarse en el interior de un armario, Aunque no habían coincidido en toda su vida (salvo por el incidente con Revolver Ocelot) el ninja pareció no sorprenderse demasiado con la llegada de Snake. Incluso conocía su nombre. Tras cruzar unas cortas pero intensas palabras, el ninja retó a Snake a entrar en combate.

Ante la imposibilidad de usar arma de fuego alguna (el ninja repelía todas las balas con la espada Chokuto), la única posibilidad de atacar al cyborg pasaba por los golpes directos (patadas y puñetazos). Tras acertarle dos veces, el ninja se hizo el chulo, enfundó el sable e invitó a Solid a un combate limpio, con las manos desnudas. Las demoledoras tácticas de combate del ninja hicieron buena mella en el físico de Snake, obligándole en todo momento a tener un ojo en las raciones antes de que fuera demasiado tarde para poder usarlas. Pero como todas las máquinas, el cyborg tenía un punto débil, mejor dicho dos. Las granadas Chaff fueron muy efectivas para dejarle fuera de combate durante unos segundos, en tanto la combinación de golpes puño, puño, patada, resultó demoledora.

Durante el combate Solid Snake pudo recoger todo tipo de items dispersos por el laboratorio, como munición para Socom y FAMAS, una ración o las siempre útiles granadas Chaff. Con extremo cuidado al esquivar sus temibles patadas aéreas, Solid fue menguando las energías del ninja con constantes lluvias de golpes. Cuando llevaba algo más de media barra de vida consumida, el misterioso ninja escapó del alcance de Snake, activó su camuflaje óptico y dio comienzo a una particular variación del juego del escondite. Solid debía averiguar desde dónde le emboscaba su enemigo, y no había mejor herramienta para averiguarlo que las gafas de visión termal. Con ellas equipadas fue fácil averiguar en todo momento la nueva ubicación del ninja, pudiendo continuar con la zurra. Tras encajar unos cuantos impactos, el ninja volvió a cambiar de táctica de combate. Inició entonces una aproximación lenta, pausada hacia Snake. La trampa consistía en que antes de que Solid pudiera conectar el primer golpe, el ninja desaparecía para volver a surgir tras la espalda o a uno de los lados de Snake, propinándole el más demoledor de los puñetazos. Esta técnica traidora por suerte era bastante previsible, por lo que Solid no tuvo más que amagar el puñetazo y preparar el verdadero ataque ante la nueva aparición del ninja. Con cinco series de golpes y patadas encajados, el ninja pareció volverse loco. De su cuerpo comenzaron a brotar rayos de electricidad, siendo rodeado por un campo magnético. Es entonces cuando Snake hizo uso de las armas de fuego, ya fuera la pistola Socom o el rifle FAMAS. Unos cuantos impactos de bala y el ninja mordió el polvo...

(Si durante la batalla contra el ninja te acercas al armario donde se ha escondido el Dr. Emmerich, te pegas a la puerta y las golpeas con el puño... podrás oír los lamentos de terror del propio Doctor).

Sólo cuando fue finalmente derrotado, el ninja dio las primeras pistas sobre su identidad, para después desaparecer de escena. Una comunicación vía Codec arrojó toda la luz sobre el asunto. Tras ese aspecto robótico y aterrador se escondía el rostro de Frank Jaegar (más conocido como Gray Fox), que contra todo pronóstico si llegó a sobrevivir al incidente de Zanzibar (Metal Gear 2 Solid Snake de MSX), aunque ahora tenia más de máquina que de ser humano. El que sí que parecía humano era el Dr. Emmerich, a raíz de lo que temblaba al salir del armario. Hal Emmerich, eminente científico y fan de la animación japonesa (de ahí le viene su a podo, Otacon), fue el primer sorprendido de la capacidad nuclear del Metal Gear Rex. Tras contar a Snake su propio drama familiar (su abuelo participó en el proyecto Manhattan (la creación de la famosa bomba atómica que arrasó Hiroshima y Nagasaki), Otacon se juró que desactivaría a Metal Gear Rex, aún a riesgo de su vida, en la base subterránea en la que descansaba, al norte de las torres de comunicación. Aunque al principio sentía unas fuertes ganas de empotrarle contra la pared debido a su participación en el proyecto Metal Gear, Snake acabó por tomar simpatía hacia este tipo que le demostró las virtudes del camuflaje óptico (el mismo que poseía el ninja) y le asesoró sobre la manera de detectar a Meryl entre todos los soldados. Por último, le entregó la llave de nivel 4 (por primera vez Snake obtenía la tarjeta de alguien que no se desplomaba segundos después). Antes de despedirse y desaparecer por la puerta, Otacon informó a Snake de su dial de Codec (141.12) por si tenia dudas sobre el proyecto Metal Gear.

FASE 6 - BUSCANDO A MERYL

El pasillo de los cadáveres dio paso a las salas inundadas de gas de antes, donde Snake hizo uso de su recién adquirida llave de nivel 4. Obtuvo unas cuantas granadas Stun y lo que es mejor, las gafas de visión nocturna. El siguiente objetivo era el ascensor y, desde él, la planta de arriba, aquella sala con despachos que Snake visitó antes del enfrentamiento con el ninja. Era preciso encontrar el paradero de Meryl, disfrazada de militar entre otros tantos soldados. Por suerte, Otacon le había desvelado la fórmula para descubrirla: sus andares. Como en la anterior visita, lo primero era eliminar al guardia meón de los urinarios. La sala Sur, la de los despachos, estaba hasta arriba de soldados, tres concretamente... y uno de ellos era Meryl. Pudo detectarla por el peculiar roce que producían sus pantalones al andar, por lo que eliminó sin miramientos a los otros soldados. En ese momento, Meryl (o lo que parecía ella) echó a correr hacia la puerta, con destino al W.C de señoras, inaccesible hasta ese momento...

(Si corres tras Meryl sin perder un instante, entras en el servicio de señoras y encuentras el uniforme abandonado antes de que transcurran cinco segundos desde que entrara ella, en toda la secuencia siguiente verás a Meryl sin pantalones (no le habrá dado tiempo a ponérselos).

Al llegar al W.C. Snake caminó hasta el fondo para encontrar sobre un inodoro un uniforme abandonado... y Meryl detrás de él, apuntándole con su rifle FAMAS. Tras mantener una larga conversación con ella, Snake aprendió bastante sobre el intenso entrenamiento psicológico al que fue sometido Meryl para convertirla en el soldado perfecto (y que incluía desechar toda atracción por cualquier hombre), o sobre su pericia a la hora de manejar diverso armamento. De ella obtuvo además la tarjeta de nivel 5 y la PAL Key, una de las llaves con las que acceder a los controles de Metal Gear Rex y a las que se refería Baker segundos antes de morir. Era el momento de tomar un nuevo camino, hacia el ahora accesible despacho de la zona norte. Pero antes, era preciso averiguar con la llave de nivel 5 lo que ocultaban todos los despachos de la zona Sur. En ellos encontró un verdadero maná de objetos: dos raciones, la caja plegable B, una caja de Diazepam (un tranquilizante más conocido bajo su nombre comercial, Valium), cargadores para el rifle FAMAS, para Socom y misiles Nikita. Y aún le quedaba una puerta por investigar, pero su cerradura de nivel 6 la hacía de momento inaccesible. De vuelta con Meryl, Snake recorrió el pasillo hacia el despacho norte.

Este es un buen momento para comprobar algunas de las interactuaciones más curiosas de Meryl con Snake. Por ejemplo, si se te ocurre ponerle la mano encima, ésta te devolverá un justificado y soberbio bofetón (con pérdida de energía y todo). En cambio, si activas la vista en primera persona (el botón del triángulo) y miras constantemente a Meryl a la cara, podrás ver como ésta se sonroja más y más por momentos, hasta acabar jugando con su pistola como una colegiala enamorada.

Justo al llegar a la puerta del segundo pasillo, Meryl comenzó a sufrir fuertes convulsiones, adoptando una voz extraña y distante, que invitó a Snake a atravesar la puerta... (En este preciso momento, si activas la viste en primera persona (el botón del triángulo) inexplicablemente verás la acción a través de los ojos distorsionados de Meryl).

Tras la puerta encontraron un lujoso despacho, en teoría deshabitado, pero cargado de una atmósfera de sospecha. A los pocos pasos, una fuerza comenzó a apoderarse de Meryl, a hacerse dueña de sus actos. Súbitamente, levantó su arma contra Snake, le hizo extrañas invitaciones amorosas... en tanto una extraña sombra rondaba sobre su espalda. Una llamada del Codec despertó a Snake de la alucinación que estaba viviendo. Campbell y la doctora Hunter, desde la otra línea, informaron a Solid que todo aquello era fruto del control mental de Psycho Mantis. Ante la tesitura de tener que abatir a balazos a Meryl o dejarla K.O de un puñetazo, Snake se decantó por utilizar una Stun Granade, que fue mucho más efectiva y no le causó daño. El que si se mosqueó bastante fue Psycho Mantis, que decidió mostrarse a los ojos de Snake, iniciando su peculiar show. (Para aprovechar al máximo las virtudes telequinéticas de Psycho Mantis, deberás tener un Dual Shock y alguna partida de algún otro juego de KONAMI en la misma Memory Card que estés utilizando para el juego. Para empezar, Psycho Mantis leerá en lo más profundo de tu mente (la Memory Card) utilizando los datos para decir cosas sorprendentes relacionadas con las veces que hayas muerto anteriormente en el juego, o si has sido sorprendido por los soldados demasiadas veces. Pero la cosa no acaba aquí, ya que Psycho Mantis hará referencia a los otros juegos de KONAMI presentes en la tarjeta (como Castlevania, ISS Soccer o Silent Hill). Y por último, el plato fuerte... Cuando Psycho Mantis te lo indique, sitúa el Dual Shock sobre el suelo, una mesa o cualquier superficie plana y veréis como éste moverá tu propio mando de un lado a otro a su entera libertad).



Última edición por Arestame el Vie Oct 29, 2010 10:30 pm, editado 2 veces
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Arestame
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MensajeTema: Re: Metal Gear Solid Guía...   Vie Oct 29, 2010 10:24 pm

FASE 7 - PSYCHO MANTIS

Los poderes psíquicos de Psycho Mantis le convierten en uno de los jefes más temibles de todo Metal Gear Solid (incluso es capaz de quitar la imagen de tu propio televisor). Para acabar con él, Solid Snake pudo recurrir a tres tácticas muy diferentes. La primera, la más dura y menos gratificante, consistía en esquivar (manteniéndose tumbado sobre el suelo) los objetos que volaban de un lado a otro de la habitación. Estos siempre aparecían con la siguiente secuencia: tres sillones, dos bustos, jarrones, cabezas de ciervos (unos trofeos de caza) y por último los cuadros de la pared Norte. Equipado con las Gafas de Visión Térmica (las únicas capaces de detectar la presencia invisible de Psycho Mantis), y siempre cuando no hubiera objetos volando por la habitación, Snake fue una y otra vez hasta su encuentro, logrando impactar unos míseros golpes de vez en cuando, ya que el fulano volador parecía adivinar una y otra vez sus movimientos (y con armas de fuego, mejor no hablar). De esa forma, Snake fue reduciendo la barra de energía de Psycho Mantis, pero con tal costo de su propia vida, que sospechó que existía un método mejor. Y así era... Ya que Psycho Mantis había tomado el control del DualShock una vez... no seguiría tomando control de él? Para remediarlo, tú, el sufrido usuario, deberás conectar el Dual Shock (o cualquier otro mando) en el port 2 de la Playstation. Totalmente libre ya del influjo del Psycho Mantis, Snake pudo impactar todos los golpes que lanzó hacia el estómago del psíquico sin más problemas.

La tercera técnica estaba dedicada para aquellos usuarios que no dispusieran de un segundo pad. En este caso, y tras sufrir tres o cuatro derrotas consecutivas a cargo de Psycho Mantis, el secreto para acabar con el canalla volador pasa por los dos bustos con máscaras anti-gas dispuestos a derecha e izquierda. Si antes los bustos eran indestructibles, ahora se convertirán en astillas ante una pequeña descarga de disparos de FAMAS. Una vez destruidos, se logra lo mismo que conectando el mando al segundo port: escapar del control mental de Psycho Mantis. Con cualquiera de las tres tácticas anteriores, Snake fue reduciendo a Psycho Mantis hasta ponerle realmente nervioso. Prueba de ello fueron dos nuevos intentos de posesión sobre Meryl, uno para atacar a Solid Snake y otro con la intención de hacer que Meryl se suicidara con su propio revolver. En ambos casos, las granadas Chaff resultaron ser igual de efectivas. Tras utilizar un poco más de jarabe corporal a base de golpes, Psycho Mantis mordió el polvo.

Las últimas palabras de Psycho Mantis resultaron ser más reveladoras de lo esperado. Indicó a Solid Snake y a Meryl la puerta de acceso a las torres de comunicaciones, tras la librería de la pared Norte. Segundos antes de que expirase, Snake extrajo la máscara anti-gas de la cabeza de Psycho Mantis, mostrando a la luz su repugnante rostro. El tío era un indiscreto, y se dedicó a divulgar a los cuatro vientos los pensamientos de Snake y Meryl, antes de abrirles el camino y finalmente morir.

La galería abierta por Psycho Mantis condujo a Snake y Meryl hacia una escalera con una ración y diversa munición (antes de salir del despacho, pudieron coger del suelo todos aquellos ítems que no necesitaron antes: otra ración, y más munición para FAMAS y Socom). La puerta del fondo guardaba el acceso a una cueva, de muy baja iluminación y poblada por lobos. Meryl parecía no estar muy asustada por ellos, y tras separarse de Snake, se encaminó ella sola con dirección a las torres de comunicación. Completamente sólo, Solid empezó a reconocer aquella cueva, que tenía todos los visos de ser un completo laberinto de pasillos excavados en la roca. Con ayuda de las gafas de visión nocturna pudo apreciar los jugosos ítems depositados en algunos de los pasadizos de la cueva. En total encontró tres raciones, una caja de Diazepam y munición para FAMAS, Socom y algo llamado PSG-1. Para acceder a algunas cuevas, Snake se vio obligado a pegar la barriga al suelo y reptar hasta llegar al otro lado, donde le esperaban una familia de lobos con muy malas pulgas. Para deshacerse de ellos Snake utilizó la misma herramienta que con los humanos: Stun Granades. Un par de ellas fueron suficientes para mantenerlos a raya hasta alcanzar la puerta donde esperaba Meryl, situada hacia el Este. Allí pudo comprobar como los mismos perros que le atacaban a él miraban embelesados a Meryl.

(En este mismo punto del juego podéis presenciar una de las secuencias más curiosas de todo el juego. Sólo necesitáis para ello una de las dos cajas plegables y algo de reflejos. Acércate a Meryl y golpéala sólo una vez. En condiciones normales serias atacado por uno de los lobos. En lugar de eso, nada más atacarla, activa cualquiera de las dos cajas del menú de L2,y verás como Meryl comienza a silbar para llamar a un lobo pequeño. Este orinará en tu caja, dejando su olor de tal forma que las próximas veces que pases por esta cueva, si no quieres que los lobos se abalancen sobre ti, tan sólo tienes que utilizar la misma caja como escudo).

FASE 8 - SNIPER WOLF

Superada la cueva, el siguiente paso para llegar hasta la torre de comunicación era atravesar un largo desfiladero, tan desprotegido por los terroristas de Fox-Hound que resultaba sospechoso. Ante la imposibilidad de utilizar el detector de minas (debido a las interferencias), Snake tuvo que confiar en Meryl y sus extraños presentimientos para superar el campo de minas que tenía oculto ante sus narices. Al parecer, esa información había sido introducida en su cabeza por Psycho Mantis segundos antes de morir (resulta que era un buen tipo, a pesar de todo). Solid tuvo a su alcance dos alternativas para superar el campo: seguir rápidamente las huellas marcadas en la nieve por Meryl o, mejor todavía, activar las Gafas de Visión Térmica y reptando desde el suelo, ir desactivando las minas una por una. Antes de que pudiera felicitarle, Meryl sintió sobre su cuerpo la marca de una mirilla láser. Un disparo, dos, tres estruendos invadieron el denso aire del pasadizo. Meryl Silverburgh, en un charco de sangre, había sido víctima del ataque de un misterioso francotirador. Seguía viva, pero malherida... y Snake no podía hacer nada por ella. Si se pusiera al alcance del rifle del francotirador sería hombre muerto... pero no podía dejar morir a Meryl. En mitad de la confusión, resonó una llamada del Codec. Campbell y la doctora Hunter desvelaron la identidad del misterioso francotirador: Sniper Wolf, la mejor tirador del ejército de Fox-Hound. Podía esperar horas, días, semanas totalmente inmóvil y apuntando hacia su presa. Seguramente estaba emboscada en uno de los pisos superiores de la torre del fondo, y la única forma de abatirla pasaba por utilizar el mismo arma que ella: un rifle de francotirador.

Por un momento Solid Snake intentó recordar dónde podría conseguir un rifle de francotirador... ¡En las celdas del armamento, debajo del hangar del tanque! En una de las pocas puertas donde no pudo entrar en su momento había una inscripción: PSG-1. ¡Allí era!. A toda velocidad, antes de que fuera tarde para Meryl, Snake volvió sobre sus pasos hasta el hangar. Nada había cambiado desde la última vez que pasó, salvo el campo minado donde abatió el tanque M1 Abrams. Sobre él encontró ahora un buen número de cámaras con ametralladoras que le amargaron un tanto la vida y todo el campo repleto de minas antipersonales. Tras coger el ascensor, se plantó en el piso B2 y llegó por fin a la sala de las celdas de armamento, concretamente hasta aquella con la inscripción PSG-1. Dentro dos detectores láser, perfectamente visibles con el humo de un cigarrillo (o aún mejor con las Gafas de Visión Termal) protegían una maleta con el ansiado rifle dentro. Recolectadas las dos cajas de munición cercanas al rifle, Snake inició la carrera hasta el túnel donde agonizaba Meryl.

Nada más entrar en el túnel, las balas de Sniper Wolf comenzaron a silbar sobre la cabeza de Snake, que tuvo que buscar refugio tras las dos esquinas dispuestas a cada lado. Viéndose obligado a disparar desde la zona antes minada (cualquier intento de adelantar su posición acabó con un impacto certero sobre Snake). Al instante de activar el rifle, Solid vio clara la utilidad de las pastillas de Diazepam: ralentizar su pulso para hacerlo más firme a la hora de disparar sobre la escurridiza Sniper Wolf. Normalmente, ésta tendía a esconderse tras la columna central para en el momento más inesperado, asomar la cabeza y el rifle para acertar en pocos segundos sobre Snake. Solid contaba con la munición extra depositada a ambos lados del túnel, por lo que con un poco de práctica y las raciones siempre activadas (para aliviar los tiros de su rival), no tuvo excesivos problemas en abatir a la letal francotiradora.

Solo cuando el duelo de puntería concluyó, Snake cayó en la cuenta de que el cuerpo de Meryl había desaparecido... Un charco de sangre era la única huella de lo que había sucedido allí unos minutos antes.

(Te recomiendo que grabes tu situación en la Memory Card en este preciso momento).

Con vía libre, Snake recorrió todo el túnel hasta el fondo, recogiendo por el camino munición para el PSG-1, una ración y bajo los pilares de la torre, balas para FAMAS y Socom (sobre la plataforma donde disparaba Sniper Wolf encontró otra caja de proyectiles para el rifle de francotirador). La calma se rompió al intentar cruzar el umbral de la puerta marcada con la cifra 6. El ansia por encontrar a Meryl nubló el habitual sexto sentido de Snake para oler el peligro, y no pudo detectar a tiempo la emboscada que le preparaban Sniper Wolf y dos soldados de Fox-Hound. Segundos después, Solid Snake estaba desarmado, prisionero y sin sentido, tras ser golpeado por uno de los soldados con la culata de su rifle. Despertó bajo lo que parecían las luces de un quirófano, rodeado de voces extrañas, que rápidamente empezó a relacionar: Sniper Wolf, Revolver Ocelot... y Liguid Snake. El jefe de los terroristas, el hermano de la oscuridad, la otra mitad del proyecto Les Enfants Terribles (mediante el cual nació Solid Snake), mantuvo una agria conversación con un manco Revolver Ocelot sobre el manejo de la PAL Key y sus planes para lanzar los misiles nucleares. Apostaba a que Solid conocía la forma de activar a Metal Gear Rex, y la sofisticada máquina de tortura de Ocelot sería la mejor forma de sacarle información. Y por si no lograra sobrevivir... siempre quedaba Meryl. Acompañado de Sniper Wolf, Liquid Snake abandonó la estancia dejando a Solid con Ocelot.

El potro de tortura que aprisionaba los brazos y piernas de Snake era una versión especial y remodelada del sistema de tortura Spetsnaz, inventado por los franceses en 1960. Sutilmente mejorado por Revolver Ocelot, su voltaje de 4.000 V. aseguraba una muerte lenta o rápida de la víctima, según al gusto del verdugo. Comprobado que la simple palabrería no bastaba para extraer de Solid una palabra sobre la PAL Key o el misterioso disquete óptico encontrado en su bolsillo (y que le había sido dado por un agonizante Baker), Ocelot dio comienzo a la tortura. Esta consistiría en tres fuertes descargas eléctricas de duración cada vez más prolongada, que iría menguando irremisiblemente la vida de Snake. Su única salvación pasaba por presionar repetidamente el botón del circulo, en un desesperado intento por salvaguardar algo de energía. En caso de no poder soportar el dolor, Solid siempre podría rendirse presionando el botón SELECT, aunque eso significara que la siguiente en ocupar su puesto en el potro podría ser Meryl...

(Antes de pulsar alegremente el botón SELECT, piensa que rendirte o sobrevivir a la tortura afectará directamente al posterior desarrollo de la aventura, y más concretamente al final de ella. Quizá un poco de valentía ahora pueda tener una buena recompensa más adelante).

Tras soportar como un bravo la primera ronda de torturas, Snake fue conducido semidesmayado a una celda, donde le espera una nueva sorpresa. El cadáver de Donald Anderson, el jefe de Darpa, yacía en una de las esquinas de la celda en avanzado estado de descomposición. Pero no había transcurrido tanto tiempo desde la muerte de éste a causa de un ataque cardíaco delante de sus ojos... A no ser que aquél al que vio expirar antes no fuera el verdadero Anderson... sino que podría ser Decoy Octopus, el genio del disfraz y la caracterización al servicio de Liquid Snake y el resto de terroristas de Fox-Hound. ¿Acaso algo misterioso estaba acabando con la propia gente de Liquid? ¿Sería aquella enfermedad genética que mencionaban Liquid y Revolver?.

FASE 9 - EN LA CELDA

Montando guardia alrededor de la celda, Snake pudo reconocer a Johnny Sasaki, el mismo soldado que Meryl dejó desnudo e inconsciente en su fuga de la celda (cuando la muerte de Anderson). Dado el tiempo que pasó con el pandero al aire, el pobre fulano arrastraba un catarro de cuidado, como atestiguaban sus continuos estornudos. Durante su breve estancia en la celda, antes de ser conducido de nuevo a la tortura de Revolver Ocelot, Snake recibió la llamada de Campbell y la doctora Hunter a través del Codec. En la conversación salieron a la luz bastantes temas, especialmente el grado de responsabilidad del gobierno de Estados Unidos en la construcción de Metal Gear Solid. La segunda sesión de tortura fue aún más dura que la primera. De regreso a la celda, el Codec volvió a sonar para comunicar de nuevo con Campbell. El baile de voltios comenzaba a hacer mella en la curtida anatomía de Snake, por lo que la doctora Hunter intentó aliviar un poco su malestar corporal...

(Si dispones de DualShock y tienes la mano hecha puré de tanto pulsar el botón para sobrevivir, la doctora Hunter dispone de la mejor cura. Cuando ella te lo pida, coloca un extremo del Dual Shock sobre la parte dolorida y éste ¡te proporcionará un masaje!).

El diálogo posterior al masaje se centró sobre Big Boss él, en teoría, padre de Liquid y Solid Snake. Un genio bélico, muerto a manos del propio Solid en Zanzibar, y cuyos restos eran la principal reclamación de los terroristas de Fox-Hound. Con sus genes sería factible crear toda una legión de supersoldados de la talla de Solid y Liquid, y de paso averiguar qué era lo que estaba matando a sus hombres. De paso Snake aprendió un poco más acerca del pasado de la doctora Naomi Hunter, sobre el hermano mayor que la adoptó y la crió, para después morir. El nombre de Frank Jaeger, Gray Fox, también apareció en la conversación, causando un extraño efecto en el rostro de Naomi cada vez que era mencionado. De vuelta a la cruda realidad, Snake encontró en la celda los mismos elementos que cuando la abandonó para ser conducido a la tortura la última vez: un triste camastro, el cadáver semipodrido de Anderson y Johnny Sasaki montando guardia a su alrededor. Pero de repente, el catarro del soldado se transformó ante los ojos y el oído de Snake en una diarrea mortal. Johnny inició entonces una frenética carrera hacia el cuarto de baño más cercano, dejando a Solid solo con el cadáver de Anderson y una posibilidad de fuga. Todos los intentos de escapar de allí fueron en vano... hasta la aparición de una extraña silueta por el pasillo antes desierto. El camuflaje óptico desapareció para mostrar a la luz a Otacon. Este no pudo hacer nada para liberar directamente a Snake, pero llegó a pasarle a través de la reja de la puerta unos cuantos objetos valiosos: un pañuelo impregnado de la fragancia de Sniper Wolf, una llave de nivel 6, una ración y un bote de ketchup. Mientras oía los pasos del guardia Sasaki, Solid comenzó a cabilar un plan de fuga:

PLAN DE FUGA A: Segundos antes de que Sasaki irrumpiera por la puerta, Solid se arrastró por el suelo hasta ocultarse bajo la cama. Desde su posición, el soldado "enfermo" no pudo localizar a Snake por ningún sitio, y ante el temor de que éste se hubiera fugado, abrió la puerta de la celda para buscarle. En ese momento, Snake saltó de debajo de la cama, dejó fuera de combate a Johnny con una demostración de sus mejores puñetazos y logró su ansiada libertad.

PLAN DE FUGA B: En lugar de ocultarse bajo la cama, Solid pensó en un plan bastante mejor aunque algo más truculento. Antes de que apareciese Johnny, se tumbó sobre suelo, seleccionó el ketchup y lo utilizó para simular un charco de sangre. El truco funcionaría siempre y cuando permaneciera totalmente inmóvil, al menos hasta que el soldado entrara en la celda alarmado. Ya dentro, la táctica era la misma: puño y más puño.

PLAN DE FUGA C: El más sufrido de todos, producto de la torpeza del propio Snake al intentar los planes A y B. Pillado in fraganti por Johnny Sasaki al intentar la estratagema del ketchup o al aparecer bajo la cama, Solid tuvo que soportar una nueva sesión de terapia eléctrica a cargo de Revolver Ocelot, aunque con una recompensa final. Al regresar a la celda, y tras otro ataque estomacal de Sasaki, un nuevo e inesperado personaje oculto por el camuflaje óptico hizo acto de presencia para liberar a Snake: el ninja.

(Sea cual sea el plan de fuga que hayas elegido, si quieres ver algo curioso, no dejes sin sentido a Johnny Sasaki... Haz que te siga hasta la sala de tortura y podrás observar una peculiar secuencia, en la que nuestro enfermizo amigo acabará como siempre en el baño. Entonces, acércate a la puerta del baño, pega la espalda de Snake a ella y golpea con el puño: podrás oír los estertores diarreicos del pobre Sasaki. Otra detalle curioso: si mantienes demasiado contacto con Sasaki (luchando, se entiende) éste te pegará el catarro, de tal manera que Snake comenzará a estornudar en los momentos más inoportunos (mientras embosca a un guardia, etc...). La única forma de librarse del resfriado pasa por conseguir una medicina oculta tras uno de los despachos (el de acceso nivel 6) situados en la misma planta donde combatiste a Psycho Mantis).

Libre al fin y al cabo, Solid encontró su equipo al lado del potro de tortura de Ocelot, aunque con una pequeña sorpresa (una bomba de tiempo que estuvo a punto de mandarle al otro barrio, a no ser porque la localizó inmediatamente en el menú de ítems y se deshizo de ella a tiempo).

Tal y como sospechaba, la sala de tortura estaba situada en la misma planta que la celda donde murió Anderson (y donde conoció por primera vez a Meryl). Estaba tras aquella puerta antes infranqueable marcada con la cifra 6. Llegar hasta el ascensor no fue tarea fácil debido a las cámaras con ametralladoras colocadas en aquel lugar recientemente. Antes de subir arriba, Snake miró con avidez su flamante tarjeta de nivel 6, preguntándose qué esconderían aquellas dos puertas tras el muro falso cercano a donde murió el anciano Baker (y donde transcurrió el duelo de Revolver Ocelot). Sin pensarlo dos veces, presionó el botón B2 del ascensor y se encontró de nuevo en las celdas de armamento, esquivando trampas y soldados. Justo un poco más lejos, donde recordaba, encontró las dos puertas. La situada al Norte mostraba la cifra 4, y tras ella encontró nada menos que la cámara de fotos. Con ella podría hacer todas las instantáneas que le vinieran en gana, con la única limitación de la memoria libre de la Memory Card (cada foto salvada ocupaba dos bloques de memoria).En la puerta Sur, marcada con el 6, no encontró más que granadas Chaff y Stun.

Desde allí el camino estaba claro: el ascensor, el hangar de los tanques, el campo nevado (y minado) y el depósito de cabezas nucleares (el rifle PSG-1 fue de gran utilidad para abatir a los tres soldados que la custodiaban, con sólo disparar desde la sala anterior, a través de la rendija dejada por la puerta). Antes de adentrarse en el despacho de Psycho Mantis, Snake puso a prueba la llave de nivel 6 con aquellas puertas a las que no pudo acceder antes, como el despacho del piso B2 (la planta anegada de gas venenoso) donde encontró un práctico chaleco antibalas o el despacho de nivel de acceso B1 (con la medicina para curar el catarro dentro).

Superados el despacho de Psycho Mantis y la cueva de los lobos, Snake regresó finalmente al punto donde Meryl cayó abatida por las balas. Al ver el charco de sangre, a su mente cargada de culpabilidad acudían las imágenes de la agonía de Meryl...

(Esta secuencia se vuelve aún más dura si te rendiste anteriormente, durante la tortura de Revolver Ocelot).

Tuvieron que ser el propio Campbell y Master Miller a través del Codec los que infundieran ánimos a Snake para continuar su misión... por él, por Meryl. El túnel se mantenía idéntico respecto a la última vez que lo visitó, salvo por la reciente incorporación de una cámara con ametralladora. La puerta en la que fue interceptado por Sniper Wolf y los soldados estaba ahora desierta, y ocultaba un simple e inocente pasillo...


FASE 10 - PERSEGUIDO

Los verdaderos problemas se iniciaron al cruzar la otra puerta. Detectado por dos cámaras de vigilancia, detrás de Snake empezaron a brotar los soldados como si fueran setas, obligándole a iniciar una huida frenética y desesperada. Por suerte, aún tuvo suficiente sangre fría para recoger, antes de echar por patas, una soga y unas granadas Stun. (La soga es imprescindible para avanzar más tarde en el juego, por lo que si no la recoges ahora, deberás hacerlo más tarde).

La única salida aparente era correr escalera arriba, en tanto fuera soltando por el aire granadas Stun para ralentizar el paso de sus perseguidores. Por otro lado, la técnica de disparar el FAMAS mientras corría se hizo aquí esencial para neutralizar a los soldados que llegaban desde arriba. De esa forma, trotando como un poseso y dejando K.O. a un guardia y otro también, Snake recorrió desde la planta más baja (B3) hasta el piso 09. Por el camino encontró lo que parecía una salida: una puerta con acceso de nivel 6. Pero la condenada no se abría ni a la de tres. Una llamada de Otacon vía Codec le informó de la causa: estaba congelada debido al frío extremo del otro lado. Visto el panorama, prosiguió su carrera escaleras arriba hasta el final, descubriendo una planta con una ración, munición para FAMAS y Socom, y una escalera para escapar.

Ante Snake, impresionante, se erigía la gigantesca antena parabólica de la torre, y un poco más al fondo, la puerta de acceso a la torre B, su objetivo. A pesar de las bajas temperaturas reinantes, parecía que sería un paseo llegar hasta el otro lado... pero otra de tantas desagradables sorpresas esperaba al pobre Solid. Surgidos de la noche polar, una lluvia de misiles se abatió sobre la antena y la superficie que la soportaba, destrozando ambos totalmente. Liquid Snake y su Hind-D habían cortado a Solid toda posibilidad de acceso a la torre B, y como éste no hiciera algo y pronto, acabarían con su vida con la misma rapidez. Sólo, incapaz de hacer frente al helicóptero de combate soviético, la única opción de supervivencia de Snake era atar la soga a la barandilla norte y descender con ella por todo el exterior de la torre, haciendo rapel bajo una lluvia de balas... Una oportuna llamada de Campbell por el Codec le dio las instrucciones precisas para descender por la fachada. El botón X serviría para despegarse de un salto del muro e ir descendiendo poco a poco, en tanto el círculo serviría para correr horizontalmente por la pared, con la intención de adquirir la inercia imprescindible para llegar a algunos lugares. Debería evitar las ráfagas del Hind-D y el vapor de las tuberías rotas si quería llegar con vida abajo. Durante la bajada pudo echar mano de dos raciones depositadas en la fachada, que solventaron levemente la inevitable pérdida de energía. Solid aterrizó justo al otro lado de la puerta congelada, que se volvió operativa de nuevo gracias a una carga de explosivo C-4. Sin el agobio de los soldados, pudo descender por las escaleras para recopilar todos aquellos ítems que no pudo recoger debido al agobio de la persecución (especialmente la munición y la ración de la planta baja). De regreso al exterior, a través de la puerta antes congelada, Snake pudo divisar un largo pasillo que a buen seguro comunicaba ambas torres. El problema es que unos desgraciados lo guardaban y recibían con una cortina de balas a todo aquél que se plantara por delante. La solución pasó inevitablemente por su total exterminación, ya fuera con el rifle de francotirador PSG-1 como con los misiles Nikita (este última arma se le antojaba mejor, ya que no era necesario estar en el campo de visión de los tres soldados para poder matarlos). Sin el estorbo de los soldados, el Hind-D también se apuntó al baile, pero tarde. Snake no tuvo problemas para alcanzar la otra puerta, donde encontró un lanzamisiles Stinger y munición. El Stinger, el arma que expulsó a los soviéticos de Afganistán, podría ser el talón de Aquiles del flamante Hind-D de Liquid. Pronto lo sabría. De momento, le espera la torre B.

Solid Snake intentó al principio descender por la escalera de la torre, con poco éxito. Había sido destrozada. Sería preciso regresar arriba y probar fortuna con el ascensor o incluso ascender más por la torre. Fuera lo que fuera, lo que menos podía esperar Snake es encontrar a Otacon en mitad de aquel infierno de nieve y destrozos. Protegido por el camuflaje óptico, éste había llegado en un camión de transporte justo a tiempo de presenciar el espectacular descenso de Solid, cuerda en mano. El ascensor por el que había llegado hasta allí había detenido misteriosamente su actividad, por lo que Otacon prometió a Snake que lo tendría arreglado para cuando acabara de investigar las escaleras de arriba. Tras separarse, Solid inició la subida. El principal handicap que presentaban estas escaleras respecto a las de la torre A era que estaban férreamente vigiladas por cámaras con ametralladoras. Primero por una, luego dos y finalmente tres y cuatro en los pisos más altos. Los misiles Stinger resultaron muy útiles para deshacerse de ellas, pero Snake decidió reservarlos por si volvía a aparecer Liquid y su Hind-D. En lugar de destruir las cámaras, prefirió neutralizarlas con sucesivas granadas Chaff, mientras efectuaba una rápida ascensión hacia la azotea de la torre.

Instantes antes de tomar la escalera hacia la azotea, Snake recopiló todos los ítems del último piso: misiles Stinger, munición FAMAS y Socom, una granadas Chaff y una ración. La antesala de la azotea parecía augurar la confrontación definitiva con el Hind-D, a raíz de cómo resonaban sus aspas al otro lado de la puerta.

El duelo parecía a todas luces injusto. Un hombre contra uno de los mejores helicópteros de combate de la historia. La única protección de Solid contra la ametralladora del Hind-D consistía en un pequeño bloque enfrente de la puerta de acceso. El resto de la azotea era un amasijo de hierros destrozados, sobre los que Liquid rotaba sin cesar en busca de su presa. Salvo por cortas incursiones para recoger una ración y una carga de munición para el Stinger, Solid se mantuvo pegado todo el rato al bloque, protegiéndose de las balas. Los Stinger se mostraron espectacularmente efectivos. Siempre y cuando el Hind-D se mostrara sobre la superficie de la azotea (el radar fue esencial para detectar su localización), Solid pudo disparar los misiles guiados por calor impactando uno tras otro sobre la carrocería del helicóptero. Cuándo llevaba perdido cerca del 25% de su energía, Liquid pareció tomarse en serio el enfrentamiento, liberando una lluvia de misiles sobre la azotea. Solid salvó la vida de puro milagro, al cubrirse de nuevo con el bloque situado enfrente de la puerta. No tuvieron tanta suerte los hierros del extremo Sur de la azotea, aún más destrozados tras la acción de los misiles. El combate duró varios minutos más hasta que Liquid, consciente de que su amado Hind-D estaba a punto de desplomarse contra el vacío, activó el ataque final. Una lluvia de misiles impactó contra el bloque salvador que tantas veces había servido de parapeto a Solid. La propia explosión alcanzó al helicóptero, que inició su caída hacia las profundidades. Una lengua de fuego iluminó el rostro de Snake. Ahora Liquid, como Big Boss, era historia...

La llamada de Otacon por el Codec despertó a Snake de la hipnótica visión del Hind-D en llamas. El ascensor de la torre era al fin operativo y le estaba esperando, al igual que las cámaras de vigilancia, en su descenso. La entrada a la base subterránea donde descansaba Metal Gear Rex estaba muy, muy cerca. Tras el último piso sólo debería sortear otro campo nevado y tendría por fin acceso al hogar de la bestia mecánica. Tal y como prometió Otacon, el ascensor llegó hasta la planta superior perfectamente. El único problema, una vez a bordo, es que el mecanismo de seguridad del ascensor detectó un exceso de peso anormal. La llamada de Otacon vía Codec dio la solución al enigma, aunque algo tarde. Según él, en su laboratorio había cinco dispositivos de camuflaje óptico (contando con el suyo), y los otros cuatro habían desaparecido... con lo que Solid estaba acompañado dentro del ascensor por cuatro soldados de Fox-Hound totalmente invisibles al ojo humano y armados hasta los dientes! Las gafas termales mostraron a Snake las siluetas de los soldados, iniciándose entonces un tiroteo en la reducida cabina del ascensor. El FAMAS acabó con ellos, y también con gran parte de las reservas de energía de Solid. Ya fuera del ascensor, Snake pudo recuperarse con una ración y diversa munición para PSG-1, Socom y FAMAS dispersa por el suelo. Recorridos un par de pasillos (vigilados por cámaras de vigilancia) y con diversos ítems desperdigados, Snake volvió a sentir el frío beso de la nieve en el rostro.

FASE 11 - NUEVAMENTE SNIPER WOLF

No tuvo demasiado tiempo en admirar el paisaje nevado. Un disparo desde la oscuridad le tiró al suelo... ¿Sería ella, Sniper Wolf? Por fin vengaría a Meryl. Ni la llamada de Otacon por el Codec pudo calmar las ansias de revancha de Solid por el episodio del túnel. La propia Sniper irrumpió en el canal del Codec para retar a Solid a un enfrentamiento entre francotiradores...

La mecánica para derrotar a Sniper Wolf en aquel campo nevado parecía la misma que en el túnel donde sucumbió Meryl, salvo por la dificultad añadida que el terreno en esta ocasión era mucho más ancho y Sniper Wolf contaba con un gran número de árboles donde parapetarse. Pero gracias al nuevo armamento encontrado por Solid desde su último enfrentamiento con Sniper, las herramientas para acabar con ella eran mucho más variadas:

RIFLE DE FRANCOTIRAOOR PSG-1: La mecánica de combate más dura y pesada, pero ciertamente la más honrosa. Cuerpo a tierra, y con ayuda del Diazepam para controlar su pulso acelerado, Solid ajustó la mira telescópica para ir acertando poco a poco sobre Sniper Wolf, camuflada entre los árboles. El gran problema es que él también era blanco fácil.

LANZAMISILES NIKITA: Evitando los impactos de bala, Snake encaminó sus pasos por la nieve hasta el margen derecho, ocultándose de los disparos de Sniper Wolf por un pequeño promontorio. Aquí es cuando entraron en juego los misiles Nikita que, guiados por el propio Solid a través de la cámara en primera persona, fueron sobrevolando la nieve, ascendiendo por las cuestas laterales, esquivando árbol tras árbol, hasta impactar uno tras otro en Sniper Wolf.

LANZAMISILES STINGER: El método más burro y traidor de todos, pero también el más rápido y efectivo. Como un campeón, siempre y cuando le hubiera sobrado algún misil del duelo contra el Hind-D de Liquid, Solid detectó la presencia de Sniper Wolf con ayuda del lanzamisiles y fue lanzando sobre ella una lluvia de Stingers.

Con cualquiera de los métodos anteriores, el final siempre fue el mismo: Sniper Wolf, agonizante y herida de muerte, yacía sobre la nieve. Sus últimas palabras desvelaron el drama de su pueblo, los Kurdos, eternamente perseguidos, y de cómo juró vengarse del mundo entero cuando asesinaron a su familia. Entonces surgió Big Boss. Él la enseñó a ser la mejor de los francotiradores, dándola una nueva razón para vivir... y para matar. Los lobos acompañan la agonía de su amiga, de su protectora, antes de que Solid Snake decidiera acortar su sufrimiento. Ni la aparición de Otacon, secretamente enamorado de ella, puede detener lo inevitable. Un disparo sacudió la noche. Sniper Wolf al fin era libre.

Rendidos sus últimos honores, Snake cubrió el rostro de Sniper Wolf con su pañuelo, disponiéndose a entrar en la guarida de Metal Gear Rex: la base subterránea. Pero antes, debía inspeccionar el campo de la batalla, donde reposaba un nuevo camión y lo que parecían siete almacenes diferentes.

(Sitúate cerca de donde disparaste los misiles Nikita, cerca del promontorio, y activa la vista en primera persona. A través de uno de los muros podrás observar los restos de un paracaídas entre las ramas de un árbol. La llamada de Campbell te sacará de dudas... quizás Liquid pudo escapar con vida del interior del helicóptero).

Solid Snake inició la inspección de los almacenes de Oeste a Este. Todos ellos llevaban impresa en las puertas un código que facilitó su identificación. En la sala W-A1, dos cámaras de vigilancia (con ametralladora) escoltaban dos raciones y la tercera caja plegable, marcada con la letra C. El almacén W-A2 era vigilado por una cámara y contenía misiles Nikita. El siguiente almacén, el N-A1, era el primero de la cara Norte y parecía mucho más amplio que los demás. Solid decidió inspeccionarlo el último. Curiosamente, la puerta del N-A2 era de momento infranqueable, dado que requería una llave de nivel 7. Algo más a la derecha, el N-A3 era accesible pero muy sospechoso (no había cámaras de ningún tipo). El detector de minas mostró un suelo plagado de explosivos, por el que fue preciso reptar hasta llegar a la ración, el kit de granadas Stun y el Diazepam, que reposaban en el otro extremo. En la cara Este, Solid encontró el almacén E-A1, sin ningún tipo de protección y rebosante de munición para FAMAS, Socom y PSG-1. Un poco más abajo encontró el último de los almacenes, inexplicablemente también numerado como E-A1. Lo que no tenían en común era el contenido. Aquí, dos cámaras escoltaban un buen cargamento de granadas normales y Chaff. Inspeccionado todo, salvo lo que se ocultaba tras la puerta del N-A2, Snake atravesó el almacén N-A1 hasta bajar por unas misteriosas escaleras

FASE 12 - LA FUNDICIÓN

Como si de un infierno artificial se tratara, la fundición que dio forma a las diferentes partes de Metal Gear Rex despedía un calor pegajoso y asfixiante. Desde las mismas escaleras de entrada Snake pudo divisar su primer obstáculo: un soldado en plena guardia. El rifle PSG-1 sesgó su vida en completo silencio. sin alertar en absoluto a las tropas que montaban guardia en el piso de abajo. Tras recoger las granadas Stun y comprobar que, para su desgracia, era del todo imposible activar el montacargas que conducía a la planta baja, Snake volvió a jugarse el pellejo una vez más para cruzar de puntillas (y pegado a la pared Oeste) el abismo de hierro fundido que le separaba de la pared norte de la fundición. A la complicación de mantener el equilibrio debía añadirle además una grúa de carga, cuyo peso iba y venía en su dirección, obligándole a agacharse de vez en cuando.

(Si el peso de la grúa te pone de los nervios, no lo dudes. Utiliza un misil Nikita para destrozarlo. La alarma sonará por el estruendo, pero no aparecerá nadie y lo tendrás mucho más fácil para llegar al otro lado. El otro extremo estaba habitado por un triste soldado (que compartió el mismo destino de su compañero) y un montón de ítems: munición para Socom, FAMAS, C-4, granadas Stun y una ración).

El cuarto de calderas ofrecía un aspecto amenazador, a raíz de los innumerables chorros de vapor que despedían las tuberías, pero en su interior Snake obtuvo objetos de gran valía, como balas para el rifle PSG-1 o misiles Nikita. A través de él, además, reptando bajo la pared Oeste se accedía a una nueva zona lindante al mar de acero fundido, que a pesar del peligro de estar vigilado por cámaras, ofrecía granadas Chaff, misiles Stinger y un chaleco antibalas (en caso de que no lo hubiera obtenido antes). Justo enfrente de la entrada al cuarto de calderas, Snake encontró la puerta a la zona siguiente. Metal Gear Rex estaba cada vez más cerca.

Precedido de unos cuantos contenedores (en cuyos alrededores se podía obtener aún más munición Socom y FAMAS), el ascensor de carga culminó su ascenso justo en el momento en que Snake pisaba aquella nave. Su funcionamiento no era del todo automático. Solid pulsó el botón del panel de control, iniciando el descenso a las profundidades... cuando tres soldados irrumpieron gritando en el ascensor. La situación era muy parecida al episodio del ascensor de la torre de comunicaciones y los soldados invisibles, por lo que Snake cargó su rifle FAMAS e inició el baile con sus nuevos amigos. De nuevo, la clave para salir vivo de allí era disparar corriendo en todo momento, escapando de las ráfagas sin detenerse un instante.

Sólo, y con los soldados criando malvas, Solid Snake fue recibido al bajar del ascensor de carga por una nueva lluvia de balas, aunque ahora desde una cámara de seguridad. Le fue imposible detectarla antes debido a las continuas interferencias en el radar. Por la misma razón el detector de minas resultó del todo inútil para conocer la exacta ubicación de las minas que le atormentaron en su acceso al segundo ascensor de carga. Las Gafas de Visión Termal le ofrecieron una buena visión del panorama, por lo que decidió que no merecía la pena jugarse el pellejo por una triste ración y embarcó en el segundo ascensor.

Los compañeros de viaje en esta ocasión no fueron soldados surgidos de la nada, sino una nube de cuervos negros como la noche que sobrevolaron la cabeza de Snake durante su descenso. ¿Cuervos a esa profundidad de la tierra? Realmente sospechoso. No tuvo mucho tiempo de pensar en ello, ya que Master Miller se puso en contacto vía Codec con novedades aún más alarmantes. Según Miller, la historia familiar de la doctora Hunter era una completa patraña. La historia del abuelo agente del FBI, la relación de éste con el jefe del Bureau, Edgar Hoover... todo muy sospechoso. ¿Acaso sería una espía de los terroristas? A esas alturas, Solid se esperaba ya cualquier cosa.

El viaje fue más breve que en el primer ascensor, y a los pocos instantes de cortar la comunicación con Miller, Snake se encontraba en otra nave, pero a una temperatura infinitamente más baja, lo que no parecía afectar en absoluto a los cuervos, pero sí a las raciones, en el caso de estar muy expuestos al frío.

(Dada las bajas temperaturas reinantes en algunas zonas del mapeado del juego, es posible que las raciones se congelen y por tanto sean imposibles de utilizar. Uno de los métodos más curiosos para descongelarlas es utilizar los secadores de manos del lavabo de caballeros del piso donde transcurrió el duelo contra Psycho Mantis. Este método, claro está, es inútil durante el combate contra Vulcan Raven).

Una ración, misiles Nikita y C-4 le esperaban tras los contenedores que se extendían por la nave hasta una gigantesca puerta, marcada con la cifra 6. En el otro lado, el vuelo de los cuervos apenas pudo ocultar la impresionante silueta de Vulcan Raven, subido sobre uno de los incontables contenedores dispuestos por el suelo de aquel almacén helado. Raven, el gigantesco esquimal, no contaba esta vez con su tanque M1 Abrams, aunque no le hizo falta. Dos brazos como dos jamones sujetaban una descomunal ametralladora de calibre 30 mm., que quizá perteneció en su día a algún caza, pero que en las manos de semejante bestia pasó a ser una ametralladora más... aunque con la potencia para partir en dos un tanque. Snake no tardó demasiado en comprobarlo.

FASE 13 - VULCAN RAVEN

El principal aliado con el que contó Solid para esta particular batalla entre contenedores fue el radar. Gracias a él pudo saber en todo momento la situación de Vulcan Raven y, lo que es más importante, hacia qué lado estaba apuntando el cañón de su descomunal ametralladora. Raven, tanto por su propia naturaleza como por su arma, era un tipo bastante lento, y no supuso un problema para Snake el escapar de su ángulo de tiro... aunque hubo un par de ocasiones en que fue sorprendido de lleno y pudo escapar de milagro ante el infierno de balas que se le venía encima. En medio de la mutua persecución, Solid pudo recoger del suelo algunos ítems de utilidad (otro estaban situados en lo alto de los contenedores y sólo fueron accesibles tras ser destruidos éstos por Vulcan Raven), pero las bajas temperaturas actuaron en muchos casos en su contra (la raciones se congelaron y durante unos instantes le fue imposible recuperar energía). El arma más efectiva para acabar con Vulcan Raven eran sin duda los misiles Stinger (aun así para fulminarle se necesitaba una cantidad de misiles parecida a la utilizada para derribar el Hind-D de Liquid Snake). Solid tan sólo debía buscar la espalda de Vulcan (cosa fácil, gracias al radar) y soltarle un misil mientras el enorme shamán disparaba a troche y moche en la otra dirección. Los misiles Nikita también se mostraron bastante efectivos, aunque al ser más lentos en impactar que los Stinger, Vulcan Raven pudo detectarlos y neutralizarlos con la ametralladora en más de una ocasión. Cuando estuvo corto de ambos misiles, también pudo echar mano del C-4, las granadas o incluso las minas antipersonales, pero se convirtió en una tarea mucho más engorrosa y sobre todo peligrosa. A medida que su energía decrecía, la velocidad de Vulcan Raven era mayor, y por lo tanto más rápidos y precisos debían ser los movimientos de Solid para escapar de su alcance. Con todo, era inevitable que al final cayera bajo el peso de los Stinger.

Moribundo y rodeado de sus amados cuervos, Raven dio a Solid su llave de nivel 7 y la solución al enigma que venía royéndole el cerebro desde hacía unas horas. Tal y como había sospechado Solid Snake, el cadáver que vio en la celda, entre una tortura y otra, era el de Anderson, muerto desde hacía varios días. Aquél que encontró al inicio de su aventura, aquél que vio morir de un paro cardiaco delante de sus narices era Decoy Octopus, el maestro de la caracterización. Como en sus anteriores trabajos, Decoy extrajo la sangre del cuerpo de Anderson y la introdujo en el suyo, para que el parecido fuera total... aunque eso significara al final su propia muerte. Poco más pudo decir Vulcan Raven. Los cuervos no dejaron nada de su cuerpo. Tan sólo quedó su ametralladora. La llamada de Master Miller por el Codec aportó toda la luz sobre el otro gran misterio: la doctora Naomi Hunter. O más bien, sobre aquella que se hacía llamar Naomi Hunter (la verdadera desapareció en algún lugar del Oriente Medio). Las sospechas sobre una supuesta espía parecían ser ciertas. Confundido y sin confiar ya en nadie, Snake regresó a la superficie, al lugar donde murió Sniper Wolf para encontrar lo que se ocultaba tras el almacén N-A2 (donde encontró abundantes cargas para el lanzamisiles Stinger). De vuelta a las profundidades, abandonó aquel infierno helado con ayuda de su reciente llave de nivel 7 para encontrarse con su destino, con Metal Gear Rex.

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MensajeTema: Re: Metal Gear Solid Guía...   Vie Oct 29, 2010 10:24 pm

FASE 14 - METAL GEAR REX

Un largo pasillo, trufado de trampas (y con una ración y granadas Chaff por el camino), dio paso a una impresionante estructura sobre el agua, vigilada por nada menos que 41 cámaras con ametralladoras. El sonido de la caída de agua procedente de la izquierda amortiguó el zumbido de aquel aterrador despliegue de vigilancia, ante el cual sólo quedaban dos salidas posibles: el uso indiscriminado de misiles Stinger o una económica granada Chaff. La segunda opción, bastante más viable, proporcionó a Solid el tiempo necesario no sólo para cruzar el puente, sino para investigar la zona Este de la plataforma con bastante éxito (15 misiles Stinger). Tras superar otra puerta y un corto corredor, Solid Snake divisó al fin su verdadero objetivo... Allí estaba. Infinitamente más terrorífico y gigantesco que los anteriores prototipos (aquellos que destruyó en Outer Heaven y Zanzibar), sin duda este Metal Gear se había ganado el apelativo de Rex. Como un cohete espacial, Metal Gear Rex era tan grande que para llegar hasta su cabeza era necesario ascender por diversas escaleras y plataformas. El piso más bajo estaba rodeado de un canal de agua, bastante contaminada, a raíz de cómo descendió la energía de Snake nada más entrar en ella. Aunque su tamaño impresionaba, Solid recordó el objetivo de su misión: destruirlo o desactivarlo. Y para ello necesitaba llegar hasta arriba. Por lo que se puso manos a la obra. Segundos antes de trepar por la primera escalera, Otacon se puso en contacto vía Codec. Estaba intentando acceder a los ficheros informáticos de Baker, con la intención de averiguar el misterio de la PAL key, una de las tres llaves que servirían para desactivar a Metal Gear Rex de una vez por todas. Tras prometer informar a Solid de sus descubrimientos, cortó la comunicación, con lo que Snake volvió a poner manos a la obra. La primera plataforma tenía ítems interesantes, como unas granadas Chaff y munición para el rifle FAMAS. La segunda plataforma estaba a una altura más considerable, con más granadas Chaff, balas para FAMAS y diez misiles Stinger (y eso sólo la cara Este). Para acceder a la cara Oeste, Solid tuvo que ascender hasta la misma cabeza de Metal Gear Rex, pero justo cuando iba a saltar al Oeste pudo identificar al fondo dos cabezas dentro de lo que parecía una cabina de control. Los prismáticos le otorgaron un juicio más fiable. Tal y como parecía de lejos, eran Liquid y Revolver Ocelot. Parecían discutir. De pronto, el Codec volvió a resonar en el oído interno de Solid. Otacon había accedido a los archivos de Baker. Aún sin saber de momento el secreto de la PAL key, obtuvo toda la información sobre el armamento de Metal Gear Rex, sobre su sistema de camuflaje óptico, y de cómo los terroristas le habían incorporado carga nuclear en sus misiles. Debía parar esa máquina como sea. La cara Oeste de la plataforma estaba guardada únicamente por un soldado, fácilmente abatible con el rifle PSG-1. Con él muerto, Solid sólo tuvo que acercarse a la cabina para escuchar la conversación de Liquid y Revolver Ocelot. El diálogo entre ambos no tuvo desperdicio. Al parecer, el nuevo objetivo para el lanzamiento no era Washington, sino un punto determinado de China, con la intención de crear un conflicto internacional. Los otros países sabrían de la existencia de Metal Gear Rex, y pagarían mucho dinero por tener sus servicios. Un dinero necesario para encontrar la vacuna de FoxDie... el virus que mató a Baker y Decoy Octopus. Mantis se salvó de él por ir protegido constantemente con una máscara, y Sniper Wolf por su ingestión continua de tranquilizantes, pero ellos podían ser los próximos en caer. Con la vacuna y el DNA de Big Boss, podrían recrear de nuevo el sueño del viejo: Outer Heaven. La llamada de Otacon por el Codec no pudo ser más oportuna. El secreto de la PAL Key estaba delante de sus narices. La tarjeta estaba confeccionada de un material sensible a los cambios de temperatura. Era como poseer tres llaves en una. Unicamente había que exponer la llave a diferentes ambientes para lograr el color deseado. Luego era preciso introducir la llave, color por color, en los tres diferentes terminales de la sala de control, de izquierda a derecha. Amarillo, Azul, Rojo. Normal, frío, calor. Era tal la emoción de Solid que no advirtió a tiempo que su presencia había sido detectada por Liquid y Revolver Ocelot. Este último demostró que no era tan malo disparando con la izquierda, acertando sobre la mano de Snake. La PAL Key voló unos instantes por el aire, para caer al vacío. Detectado y perseguido, Solid Snake debía recuperar esa llave antes de que fuera tarde.

Mientras intentaba desembarazarse de la multitud de guardias que salían a su paso, Solid buscó el camino para bajar hacia los pies de Metal Gear Rex, y a poco de iniciar el descenso por la primera escalera, la situación comenzó a normalizarse. El detector de minas y las gafas de visión térmica fueron de gran utilidad para determinar el paradero de la PAL Key, hundida bajo las tóxicas aguas del canal de agua, así como de la situación de las incontables raciones allí sumergidas. Durante la búsqueda también encontró otros hallazgos menos agradables, como bombas de tiempo (del mismo tipo que le introdujo Revolver Ocelot en el uniforme), que tuvo que arrojar del interior de su inventario, antes de que fuera tarde.

(Todos aquellos jugadores que a estas alturas de la aventura hubieran destacado por ser detectados por los soldados o cámaras de seguridad en sólo diez ocasiones o menos, van a encontrar un handicap añadido a la hora de localizar la PAL Key. En lugar de reposar en el fondo del canal, la tarjeta habrá sido engullida por una rata, de tal forma que deberán localizar y neutralizar al roedor para conseguirla).

Con la PAL key de nuevo en sus manos, Solid inició el regreso a la cabina de control, de cuyo interior habían desaparecido misteriosamente Liquid y Revolver Ocelot. Eso sí, las cámaras de vigilancia seguían peligrosamente activas, obligando a Snake a tirar de granada Chaff para desactivarlas momentáneamente. Tal y como le explicó Otacon, Solid introdujo la tarjeta PAL en su estado normal (amarillo) en el primer terminal, el de la izquierda. Activado éste, la tarjeta expulsada del terminal fue recogida por Solid, que emprendió la búsqueda de alguna zona que, por sus bajas temperaturas, pudiera mutar el color amarillo de la tarjeta por el azul, el adecuado para activar el segundo terminal. Snake no tuvo que caminar mucho. El depósito de contenedores donde se desarrolló el enfrentamiento con Vulcan Raven resultó ser el escenario ideal para congelar la PAL Key. Para ello sólo tuvo que seleccionarla y mantenerla así hasta que tomara un tono azulado, con la única compañía de los cuervos. Sólo bastaron unos minutos para lograr su objetivo, con lo que Snake inició sin detenerse el camino de retorno a Metal Gear Rex y su cabina de control. Con las cámaras fuera de juego, era cosa fácil introducir la PAL key azulada en el segundo terminal, el del centro. Ya sólo quedaba activar el terminal de la derecha, el rojo, para el cual era necesario calentar la tarjeta PAL en algún lugar de temperatura elevada... ¡El cuarto de calderas de la fundición se encargaría de ello! El camino fue largo y penoso, pero mereció la pena el esfuerzo. Durante el viaje de ascenso, una comunicación vía Codec de Master Miller añadió luz a las sospechas sobre la doctora Hunter, sobre todo en lo referente a aquel extraño virus al se referían Liquid y Revolver Ocelot: FoxDie. ¿Estaría el propio Solid contagiado de él? La doctora Hunter le inyectó un montón de sustancias antes de iniciar la misión. Y las cosas no se tornaron mejor para ella, ya que Campbell informó que había sido detenida mientras transmitía información a un punto de Alaska... Pero Solid Snake no tenía tiempo para pensar en supuestas traiciones. Tenía poco tiempo para llegar hasta la fundición y prefirió centrar su mente en la misión. Ya tendría tiempo después para investigar a Hunter y sus contactos. Unos instantes rodeada de los vapores del cuarto de calderas y la PAL Key adoptó un tono rojizo. A pesar de la gran distancia entre la fundición y la sala de control del bicho, Solid Snake voló como el rayo antes de que las bajas temperaturas de los dominios de Vulcan Raven echaran sus planes por tierra. Una nueva llamada del Codec interrumpió la carrera. La sorpresa invadió el rostro de Solid al descubrir que era la propia Naomi quien llamaba. Confesó parte de lo que adelantó Miller. Había comprado su identidad, años atrás, con intención de descubrir su verdadero origen. Lo único que sabía es que había sido adoptada por un hombre que fue como un hermano mayor... Frank Jaeger «Gray Fox». Por eso, por matar a su hermano, Naomi juró venganza sobre Solid Snake y se unió a las tropas terroristas de Liquid. Aunque ya no le deseaba mal alguno, sí informó a Solid de que estaba contaminado de FoxDie, pero como parte de la misión. Alguien, en las altas esferas, no quería que Solid saliera vivo de la operación, aun cuando fuera un éxito. Con un sentimiento de soledad total, Snake atravesó la zona de los contenedores, ahora vigilada por unos soldados, para enfrentarse por última a los terminales que desconectarían para siempre a Metal Gear Rex.

La tarjeta PAL se introdujo suavemente en el tercer terminal como lo había hecho en los anteriores... ¡para activar a Metal Gear Rex! No, no podía ser. En lugar de destruir el engendro de Armstech, Solid Snake había armado las cabezas nucleares de aquella bestia. En medio de las sirenas y los inútiles esfuerzos de Solid por dar marcha atrás en los controles, Master Miller irrumpió por el Codec. Le dio las gracias a Solid por armar a Rex. Solid era la víctima de una trampa ideada desde el principio de la misión, ya que aquel tipo de pelo rubio y gafas de sol que creía Miller, no era otro en realidad que ¡Liquid Snake! Agradeciendo una vez más su labor, Liquid cortó la comunicación para encerrar a Solid en la cabina de control y liberar gas venenoso en su interior. Todos los intentos por salir de allí eran inútiles. Ni las balas ni los misiles hacían el menor daño a los cristales o la puerta. Y la mascara anti-gas sólo podía retardar una muerte segura. En plena asfixia y completamente desesperado, Solid comenzó a probar todas las frecuencias conocidas de Codec, hasta que contactó con Otacon. Tras unos segundos agónicos, este pudo neutralizar el sistema de seguridad y lograr su liberación. Fuera, cerca de la cabeza de Metal Gear Rex, Liquid esperaba a Solid para el duelo final.

FASE 15 - EL DUELO

Todas las sombras sobre el origen de Solid, de la naturaleza de la misión, quedaron desveladas de boca de Liquid Snake. Ambos eran gemelos, hijos de Big Boss, parte de un proyecto genético denominado Les Enfants Terribles. Solid heredó los mejores genes, aquellos que le permitirían ser de adulto el mejor soldado de la historia. En cambio, Liquid era producto del resto de la información genética no válida, de los desechos. Su complejo de inferioridad le condujo al odio... hacia su padre, hacia su hermano, hacia aquellos que le habían creado. Ahora todos pagarían por ello, y Solid Snake sería el primero. Antes de que su hermano pudiera hacer algo por remediarlo, Liquid saltó al interior de la cabina de control de Metal Gear Rex, que comenzó a incorporarse, haciendo que toda la base subterránea temblara bajo su peso.

A pesar de no tener aún operativo el cañón de raíl (y por tanto incapaz de lanzar cabezas nucleares), Metal Gear Rex contaba con todos los demás sistemas de armamento: una descomunal ametralladora bajo la cabina, misiles, un láser de corto alcance y la contundencia de sus patas, capaces de aplastar todo tipo de carros de combate. Rex mostraba un aspecto bastante fiero y amenazador, pero poco efectivo frente a una combinación acertada de granadas Chaff y misiles Stinger. Manteniendo siempre una distancia prudente de los pies de Metal Gear Rex (para evitar sus pisotones), Solid utilizó las granadas Chaff para inutilizar momentáneamente el sistema de localización de los misiles, las armas más mortíferas de Rex. En tanto las granadas cumplían su misión, apuntó el lanzamisiles Stinger hacia el sensor del radar de Metal Gear Rex, algo parecido a un tambor, situado en su flanco izquierdo. En caso de necesitar más misiles Stinger, Solid siempre podría recolectar la abundante munición dispersa por las paredes del campo de batalla, aunque ocho o nueve fueron más que suficientes para inutilizar totalmente el sistema de localización de misiles de Metal Gear Rex. Enfurecido por su incapacidad para acabar con Solid, Liquid inició entonces una furiosa embestida directa con Metal Gear Rex con intención de aplastar a su hermano. Justo en ese momento una sombra surgió a la velocidad del rayo para detener la caída de la gigantesca pata. El ninja, Frank Jaeger, a rostro descubierto, irrumpió en el combate para destruir por completo el radar de Rex y levantar las iras de Liquid. En tanto éste recuperaba los controles de Metal Gear Solid y Jaeger, ocultos tras uno de los incontables depósitos del almacén, pudieron hablar del pasado, de Naomi, de un terrible secreto. La charla fue breve, ya que Liquid no tardó en localizar sus posiciones, tras lo cual Frank Jaeger, el ninja, se lanzo contra Metal Gear Rex en un ataque directo y suicida. como consecuencia de ello, pierde un brazo y cae aprisionado contra la pared, aplastado por una fuerza de mil toneladas. Solid tiene ante sí la oportunidad de disparar con los Stinger contra Rex o por el contrario, acortar el sufrimiento de su antiguo camarada de armas.

(No podrás disparar los stinger ni contra Jaeger ni contra Metal Gear Rex, por mucho que lo intentes. Esto simplemente forma parte de la secuencia).

Con Jaeger muerto y aplastado bajo el peso de Metal Gear Rex, Solid se dispuso a acabar de una vez por todas con aquel engendro nuclear. El nuevo objetivo, una vez destruido el sistema de radar, era la propia cabina de control de Metal Gear Rex, situada entre las piernas, en pleno centro. El arma más efectiva era, una vez más, los misiles Stinger, pero la táctica para dispararlos debía ser ahora mucho más elaborada y precisa. En caso de disponer del tope de raciones, Solid siempre podría plantarse con el lanzamisiles e ir encajando las ráfagas de ametralladora y los misiles de Metal Gear Rex, en tanto arrojara sin cesar Stingers. Liquid siempre sería el primero en caer. La otra mecánica de combate, mucho más elaborada y lenta, consistiría en no acercarse demasiado a Rex para no recibir su descarga láser, evitar las ráfagas de ametralladora y esperar a que llovieran los misiles para cambiar de ubicación unas décimas de segundo antes de que impactaran. Y entre tanto, ir acertándole en la cabina con los misiles Stinger.

La sobredosis de misiles Stinger lograron su cometido, haciendo estallar a Metal Gear Rex, con Liquid en su interior. La onda expansiva resultante arrojó a Solid Snake contra la pared con tanta potencia, que por unos minutos llegó a perder el conocimiento. Al despertar, su vista nublada difícilmente pudo reconocer a Liquid Snake acercándose, con el fuego de las explosiones tiñendo de un resplandor rojo la totalidad del hangar.

(Durante parte de la secuencia posterior es posible manejar la cámara, el punto de vista del protagonista).

Maniatado por unas cuerdas, Solid se vio obligado a tragarse entero el discurso de Liquid sobre la vigencia de unos soldados como ellos en un mundo tan manchado por la política y la burocracia. Volvió a mencionar el proyecto de Les Enfants Terribles, el experimento realizado durante los años 70, donde tomando como base células del más grande soldado, Big Boss, se crearon ocho clones, seis de ellos abortados a propósito durante la gestación para producir dos sujetos perfectos. Que ironía. Solid y Liquid ya eran asesinos mucho antes de nacer. Incluso las tropas de Fox-Hound, los Genome Soldiers, eran producto de los genes de Big Boss. En cierta forma, Solid había estado matando durante toda la misión a sus propios hermanos. El diálogo de Liquid no era más que un conjunto de divagaciones sin demasiado interés para Solid, hasta que éste pudo ver la sorpresa que le deparaba su hermano: Meryl, sin sentido y maniatada. Sin tiempo ya para continuar la charla (el pentágono había decidido bombardear el lugar para borrar toda huella de las instalaciones y de Metal Gear Rex), Liquid desató a Solid para lanzarle un último desafío, con la cabeza de Metal Gear Rex como escenario. Junto a Meryl había depositada una bomba con un contador de 3 minutos. Si Solid no lograba acabar con él en ese tiempo, Meryl moriría. Si ganaba, tendrían una posibilidad para escapar antes de que las bombas nucleares del ejército borraran aquella base de la superficie de Alaska.

Sin armamento, a puño descubierto, Solid inició la pelea con su hermano con un ojo siempre puesto en el contador de la bomba depositada junto a Meryl. No sólo debía buscar la forma de acabar con Liquid sin caer al vacío, sino que debía hacerlo en dos minutos y medio (Liquid se comió medio minuto con una de sus disertaciones).

El reducido escenario de la pelea, la cabeza de Metal Gear Rex, obligó a Solid a alejarse constantemente de los bordes. Un solo descuido podría llevarle a caer al vacío. La mejor táctica contra Liquid era el uso indiscriminado del combo Puño-Puño-Patada, para acto seguido alejarse de su alcance. Un par de veces Liquid sorteó con habilidad los ataques de Solid para devolverle la jugada con una potente patada. Por no hablar de sus demoledoras embestidas, cuando su energía comenzó a decrecer. En esos casos, Solid tuvo que estar muy atento para escapar de su línea de ataque y de esa forma poder conectarle unos cuantos puños por la espalda. Tras efectuar una serie demoledora de golpes, Solid arrojó al vacío a su hermano. Liquid gritó mientras desaparecía en las profundidades...

Solid, lleno de preocupación por el estado de salud de Meryl, no prestó demasiada atención por la caída de su hermano y corrió hasta la posición de la sobrina de Campbell.

(Es en este preciso punto donde influye el valor demostrado por Solid Snake durante la tortura de Revolver Ocelot... )

FINAL A: Snake soportó en su momento como un valiente la tortura de Ocelot, escapando de la celda en cuanto tuvo oportunidad, y sin rendirse en ningún momento. Gracias a ello, logró encontrar a Meryl viva, pero algo aturdida. En medio de las lógicas carantoñas, recibió la llamada de Otacon, vía Codec. Este le informó sobre el modo de salir de la base, antes de que todo cediese bajo las bombas del ejército. Mientras escaparan, Otacon se encargaría de desactivar las medidas de seguridad. Quizá no salga vivo de allí, pero gracias a Solid podrá comportarse al fin como un hombre...
FINAL B: Snake no aguantó las descargas eléctricas de la tortura y acabó rindiéndose con el botón SELECT. Meryl ocupó su lugar en el potro de tortura y por ello Solid se la encuentra muerta, junto a la bomba. Todo había sido una jugarreta cruel de Liquid. Justo cuando la idea del suicidio pasó por su mente, Otacon hizo su aparición en el hangar para infundir nuevos ánimos en su amigo. Juntos podrán escapar de aquel infierno de cemento y acero, que poco a poco se iba viniendo abajo por la acción de las bombas.

FASE 16 - EPÍLOGO

Tras recoger parte de su uniforme bajo unas vigas derrumbadas, Solid siguió los pasos de Meryl/Otacon hasta cruzar la puerta que conducía al garaje. Completamente desarmado y sin poder echar mano de ítem alguno, recogió la ración depositada al lado de la escalera y se dispuso a entrar en el garaje. Nada más atravesar la puerta, una cámara de vigilancia los descubrió, con lo que aquello comenzó a llenarse de soldados. Mientras su compañero/a buscaba algún vehículo con las llaves puestas, Solid fue desembarazándose de cuanto soldado se le ponía delante, aprovechando también para recoger la ración situada en la pared Oeste, bajo el único jeep que parecía funcionar. Con Meryl/Otacon al volante, Solid se encargó de utilizar la ametralladora de atrás con los soldados allí presentes, así como con aquellos barriles que obstaculizaban la salida. Se inició entonces una espectacular huida a bordo del jeep con un par de paradas imprevistas para despejar el camino en sendos controles. La vista en primera persona fue la mejor opción para lograr una mejor puntería sobre soldados y barriles, por no hablar de cuando hizo su aparición el hombre más duro de matar: Liquid Snake. Mientras Meryl/Otacon conducía el jeep, Solid mantuvo un vertiginoso duelo con su hermano, que armado con un FAMAS inició la persecución desde atrás para luego atacar desde uno de los flancos. Sin apartar el dedo del gatillo, Solid fue adelantándose a los movimientos de Liquid en todo momento, sometiéndole a una continua lluvia de balas. En las pocas ocasiones en que éste escapó de su marcaje, recibió una correctivo en forma de disparos de FAMAS, por no hablar de las embestidas. La luz del día envolvió la colisión de los dos vehículos. Atrapados bajo el peso de su propio Jeep, Otacon/Meryl y Solid vieron aterrorizados como un Liquid malherido y cojeante se acercaba al jeep FAMAS en mano. Comenzó a presionar el gatillo cuando...

No queremos descubrir ninguno de los dos finales. Merece la pena que lleguéis hasta ellos, tanto por su belleza visual, como por el desenlace de su argumento. Por último, un consejo: no os perdáis la conversación telefónica posterior a los títulos de crédito. Os dejará helados... sobre todo la del final A, con Meryl viva.


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MensajeTema: Re: Metal Gear Solid Guía...   Vie Oct 29, 2010 11:09 pm

Oye deberias poner el link de donde lo sacaste
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MensajeTema: Re: Metal Gear Solid Guía...   Sáb Oct 30, 2010 7:00 am

Ya decía la fuente de que quien lo ha creado, pero tambien podéis saber copiando el primer cacho y ponein dolo en Google y os saldrá Wink
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MensajeTema: Re: Metal Gear Solid Guía...   Sáb Oct 30, 2010 11:07 pm

Muevo tema a Guias de Videojuegos.
Cuida la seccion en la que creas los hilos, por favor.
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